Alcachofas al Ajillo

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    Alcachofas al Ajillo





    Aprender como preparar unas deliciosas alcachofas al ajillo para servir como almuerzo o cena cualquier día de la semana. Esta receta es sencilla y no necesitas ser un experto cocinero podrás hacerla perfecta.

    Ingredientes:

    - Una docena de alcachofas frescas
    - Una cabeza de ajos
    - Pimienta negra molida
    - Aceite de oliva virgen
    - Sal

    


    Preparación:

    Esta es otra de esas recetas de toda la vida, una de las formas más conocidas de preparar las alcachofas, un plato sencillo de hacer y que suele gustar a casi todos. Para hacerlas vamos a emplear unas alcachofas frescas, que vamos a limpiar bien, quitándoles los tallos y las hojas duras que rodean al corazón. Vamos a dejar solo la parte blanda y más clarita, cortando las puntas de arriba, la parte dura que aún queda, para dejarlas bien limpitas para utilizar solo la parte blanda.





    Al acabar con todas vamos a dejar los corazones de las alcachofas metidos en un bol amplio con abundante agua y el zumo de un limón, así evitaremos que se pongan oscuras negras mientras seguimos preparando la receta, gracias a que el zumo de limón es un buen antioxidante. Continuamos pelando y picando en trozos medianos la cabeza de ajos, para dejarlos bien troceados para utilizarlos más adelante.

    Ponemos a fuego medio una sartén o cacerola que no sea demasiado honda, para poder cocinar bien la receta. En ella echamos un chorrito de aceite de oliva virgen y doramos levemente los ajos troceados, removiéndolos de vez en cuando. Agregamos los corazones de las alcachofas escurridos y cortados en mitades y lo cubrimos todo con agua, echamos un poco de sal y dejamos cocinar a fuego suave durante unos 35 o 40 minutos, con la tapadera puesta. Les daremos la vuelta a las mitades de los corazones a la mitad del tiempo.


    Nos deben quedar bien blandos y la salsa se ha debido consumir casi por completo, por lo que si comprobamos que necesitan algunos minutos más, volvemos a tapar y dejar hasta que nos quede todo en su punto. Si por el contrario comprobamos que falta caldo añadiremos un poco más de agua para que nunca queden secas las alcachofas. En lugar de agua puedes emplear caldo de verduras, si quieres dar más sabor. Y al finalizar ya podemos servir en caliente este estupendo plato de alcachofas al ajillo, corrigiendo el punto del si fuera necesario.